domingo, 10 de octubre de 2010

Bajé los pantalones a un cojo que luego me ostigó

Un maldito día laboral estábamos todos en la clase, un inocente cambio de clase decidí dar una vuelta por la clase, vi a gente pasándose el estuche y gritando:
¡Que me matan, que me matan! Pero no hice caso.
vi como mi compañero, (que iba mas cojo que un hombre con pierna ortopédica) atacaba a otro inocentemente, cuando vi que mi compañero me lanzaba una mirada y un gesto desafiantes que decían claramente:
-No te atreves a bajarle los pantalones.
Yo contesté con otra mirada:
-Siiiii.
Entonces me aproximé a mi cojo compañero y..... ¡zas! Le baje los pantalones hasta el tobillo y medio y el gritó mientras todos los compañeros reían de el.Comenzó a perseguirme a la pata coja (no podéis imaginar la gracia que me producía ver al cojo corriendo) mientras yo le decía:
-Corre, corre.
Lo que le cabreó aún mas.Tras un largo rato persiguiéndome tube un problema ya que me cogieron mis compis y el cojito logró darme un puñetazo en la espalda (con fuerza de homosexual)y se conformó.
En educación física seguí vacilándole asi que empezó a perseguirme otra vez (no sabéis lo que acojona ver a un cojo corriendo rápido)pero escapé.
A última hora le dije:
-Ya se sabe quien lleva los pantalones en la clase.
Eso, por supuesto le cabreó tanto que juraría que intentaba cargarse los embriones de perro del laboratorio.
Pero en lugar de eso me ostigó e intentó darme un puñetazo cuando acabó la clase que esquibé con gran maestría, luego intentó perseguirme pero escapé facilmente  y marché a mi casa triunfante

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